miércoles, 16 de mayo de 2012

AMOR DE TODAS LAS VIDAS.


Elizabeth nunca creería que Cupido había tomado la foto que estaba perdida y que la llevo al bolsillo de Ricardo de una forma muy confusa, ellos no se conocían bien, solo eran compañeros de clases.
Ellos no sabían que estaban destinados a una vida juntos, su amor era de vidas pasadas y continuaría en vidas futuras, pero para que eso ocurriera había que juntarlos en el presente… entonces así sucedieron las cosas:
Era 13 de febrero, estaban en clases de matemáticas y Ricardo estaba tratando de descifrar como había llegado esa foto a su bolsillo, no quiera admitirlo pero ella lucia hermosa en esa foto -¿Cómo alguien puede siempre ser tan bella, incluso en una foto?- pensaba, ¿porque no podía dejar de pensar en ella? Ella tenía una sonrisa cautivadora y siempre estaba así, sonriendo, eso lo volvía loco y hasta lo enfurecía.  Podía imaginarla sonriéndole a él, eso le encantaba. Pero a la vez pensaba que no podía ilusionarse con ella, no sabía porque pero él estaba muy sintiéndose fascinado por ella.
La miraba mientras hablaba con Nora su amiga cotilla estaban hablando sobre alguna cosa  sin sentido, pero a él le encantaba la naturalidad de Elizabeth, de pronto se dibujo una sonrisa en las labios de Ricardo, justo en ese momento Elizabeth como en un reflejo lo vio, por un segundo eterno sus miradas se encontraron y ella tuvo que suprimir un suspiro.
Ella se lleno de confusión, se dio cuenta que aquella no era una mirada casual y es que ella nunca se atrevería a contar que le encantaba esa mirada profunda de ojos marrones, chiquitos bonitos y atrayentes, desde hace algún tiempo mantenía una lucha interna con ella misma porque en secreto estaba enamorada de él pero pensaba que era imposible ese amor, no podía contenerse era como un hechizo para ella sus maneras y porte de caballero.
En la tarde Elizabeth iba caminando hacia el centro comercial, pero de pronto un ladrón se acerco a ella y le pidió que le diera su móvil, su dinero y todo lo que tenía.
 Ricardo iba pasando por ahí y al ver lo que estaba ocurriendo fue a defender a Elizabeth logro que el ladrón se alejara, al ver que ella estaba muy asustada la invito a tomar un helado, mientas disfrutaban del helado ella pudo olvidarse de lo anterior y más bien pensaba que él era su héroe, mientras hablaban se sintieron tan conectados y estaban sorprendidos de tener tantas cosas en común, reían y todo era estupendo.
 Al final de la tarde Cupido supo que había cumplido su misión, cuando al llegar a la puerta de la casa de ella, surgió un beso, fue como si flotaran en el aire. Luego ella le regalo esa sonrisa que el amaba y el la miro de esa forma que la hacía suspirar, todo era perfecto, ese fue el momento en que continuo ese amor pasado que no tendría fin ni en el futuro.

hermosa como las perlas



Tome sin permiso el collar de perlas de mi mamá, quiero sentirme hermosa igual que ella cada vez que lo usa, nadie que yo sepa  ve  más en mi que una chica que usa  gafas y es un cerebrito en clases, las personas solo me buscan para sacar la mejor calificación y nunca se interesan en lo que hay en mi alma, pero yo siento que desde hoy las cosas serán distintas para mí. Por eso me pongo el collar y camino  al instituto.
Camino con mi mejor sonrisa hacia el salón de clases, por primera vez  estoy usando maquillaje, y también esos zapatos altos  que compre hace un tiempo pero siempre me dio pena usar. Me tropecé. Espero que no lo hayan notado ese grupo de chicos a los que me estoy acercando, ellos son lo que siempre ayudo a sacar las mejores calificaciones, bueno más bien yo hago el trabajo por ellos, así que espero que esta vez que mi aspecto ha cambiado se fijen en mi y podamos ser amigos, son tres chicas y tres chicos son populares, espero serlo yo también algún día.
-¿Kary que te paso? Luces distinta-, dice Anna una de esas chicas, creo que con una sonrisa burlona, pero no importa eso no derribara mi entusiasmo y la corrijo diciéndole: -es Carly no Kary, chicos ¿no notan algo diferente en mí?- Ella se está riendo de mí y al final dice: a nadie le interesa si ahora quieres parecer un payaso con la cara pintada y ese look espantoso, Camil, ¿trajiste nuestra tarea?-  los otros cinco estallan en risas yo empiezo a buscar en mi mochila la tarea de todos, aunque en mi mente no puedo dejar de pensar en ¿qué está pasando? ¿Por qué no notan que también soy hermosa y que soy una gran persona? ¿Cómo pueden herirme tanto con sus comentarios?
Las cosas que hay en mi mochila caen al piso y yo tropiezo con un libro que estaba en el suelo y también me caigo, ¡oh no! El collar de mi mamá se rompió, tendré  problemas. Todos  ríen y me señalan, nadie me ayuda.
Tengo lágrimas en los ojos  y estoy humillada cuando ese chico cayado, guapo y misterioso del que todas están enamoradas se acerca a mí, me ayuda a levantarme estrechándome su mano y luego de recoger  todo lo que se cayó al suelo, tira a la basura la tarea de aquellas seis malas personas…
Luego me dice: creo que eres hermosa tal y como eres, inteligente y maravillosa hasta ahora había sido muy tímido para acercarme a ti. Pero me encantas, eres estupenda, ¿Por qué no puedes notarlo? Ya no dejes que esos tontos te lastimen y sonríe otra vez para mí.
Lo hice, le sonreí, ahora sé que  yo tenía razón, desde hoy todo será distinto, ya no estoy sola y me di cuenta de que no necesito la aprobación de los populares para valer, yo valgo mucho.