miércoles, 16 de mayo de 2012

hermosa como las perlas



Tome sin permiso el collar de perlas de mi mamá, quiero sentirme hermosa igual que ella cada vez que lo usa, nadie que yo sepa  ve  más en mi que una chica que usa  gafas y es un cerebrito en clases, las personas solo me buscan para sacar la mejor calificación y nunca se interesan en lo que hay en mi alma, pero yo siento que desde hoy las cosas serán distintas para mí. Por eso me pongo el collar y camino  al instituto.
Camino con mi mejor sonrisa hacia el salón de clases, por primera vez  estoy usando maquillaje, y también esos zapatos altos  que compre hace un tiempo pero siempre me dio pena usar. Me tropecé. Espero que no lo hayan notado ese grupo de chicos a los que me estoy acercando, ellos son lo que siempre ayudo a sacar las mejores calificaciones, bueno más bien yo hago el trabajo por ellos, así que espero que esta vez que mi aspecto ha cambiado se fijen en mi y podamos ser amigos, son tres chicas y tres chicos son populares, espero serlo yo también algún día.
-¿Kary que te paso? Luces distinta-, dice Anna una de esas chicas, creo que con una sonrisa burlona, pero no importa eso no derribara mi entusiasmo y la corrijo diciéndole: -es Carly no Kary, chicos ¿no notan algo diferente en mí?- Ella se está riendo de mí y al final dice: a nadie le interesa si ahora quieres parecer un payaso con la cara pintada y ese look espantoso, Camil, ¿trajiste nuestra tarea?-  los otros cinco estallan en risas yo empiezo a buscar en mi mochila la tarea de todos, aunque en mi mente no puedo dejar de pensar en ¿qué está pasando? ¿Por qué no notan que también soy hermosa y que soy una gran persona? ¿Cómo pueden herirme tanto con sus comentarios?
Las cosas que hay en mi mochila caen al piso y yo tropiezo con un libro que estaba en el suelo y también me caigo, ¡oh no! El collar de mi mamá se rompió, tendré  problemas. Todos  ríen y me señalan, nadie me ayuda.
Tengo lágrimas en los ojos  y estoy humillada cuando ese chico cayado, guapo y misterioso del que todas están enamoradas se acerca a mí, me ayuda a levantarme estrechándome su mano y luego de recoger  todo lo que se cayó al suelo, tira a la basura la tarea de aquellas seis malas personas…
Luego me dice: creo que eres hermosa tal y como eres, inteligente y maravillosa hasta ahora había sido muy tímido para acercarme a ti. Pero me encantas, eres estupenda, ¿Por qué no puedes notarlo? Ya no dejes que esos tontos te lastimen y sonríe otra vez para mí.
Lo hice, le sonreí, ahora sé que  yo tenía razón, desde hoy todo será distinto, ya no estoy sola y me di cuenta de que no necesito la aprobación de los populares para valer, yo valgo mucho.

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