Elizabeth nunca creería que
Cupido había tomado la foto que estaba perdida y que la llevo al bolsillo de
Ricardo de una forma muy confusa, ellos no se conocían bien, solo eran
compañeros de clases.
Ellos no sabían que estaban
destinados a una vida juntos, su amor era de vidas pasadas y continuaría en
vidas futuras, pero para que eso ocurriera había que juntarlos en el presente…
entonces así sucedieron las cosas:
Era 13 de febrero, estaban en
clases de matemáticas y Ricardo estaba tratando de descifrar como había llegado
esa foto a su bolsillo, no quiera admitirlo pero ella lucia hermosa en esa foto
-¿Cómo alguien puede siempre ser tan bella, incluso en una foto?- pensaba,
¿porque no podía dejar de pensar en ella? Ella tenía una sonrisa cautivadora y
siempre estaba así, sonriendo, eso lo volvía loco y hasta lo enfurecía. Podía imaginarla sonriéndole a él, eso le
encantaba. Pero a la vez pensaba que no podía ilusionarse con ella, no sabía
porque pero él estaba muy sintiéndose fascinado por ella.
La miraba mientras hablaba con
Nora su amiga cotilla estaban hablando sobre alguna cosa sin sentido, pero a él le encantaba la
naturalidad de Elizabeth, de pronto se dibujo una sonrisa en las labios de
Ricardo, justo en ese momento Elizabeth como en un reflejo lo vio, por un
segundo eterno sus miradas se encontraron y ella tuvo que suprimir un suspiro.
Ella se lleno de confusión, se
dio cuenta que aquella no era una mirada casual y es que ella nunca se atrevería
a contar que le encantaba esa mirada profunda de ojos marrones, chiquitos
bonitos y atrayentes, desde hace algún tiempo mantenía una lucha interna con
ella misma porque en secreto estaba enamorada de él pero pensaba que era
imposible ese amor, no podía contenerse era como un hechizo para ella sus
maneras y porte de caballero.
En la tarde Elizabeth iba caminando
hacia el centro comercial, pero de pronto un ladrón se acerco a ella y le pidió
que le diera su móvil, su dinero y todo lo que tenía.
Ricardo iba pasando por ahí y al ver lo que
estaba ocurriendo fue a defender a Elizabeth logro que el ladrón se alejara, al
ver que ella estaba muy asustada la invito a tomar un helado, mientas
disfrutaban del helado ella pudo olvidarse de lo anterior y más bien pensaba que
él era su héroe, mientras hablaban se sintieron tan conectados y estaban
sorprendidos de tener tantas cosas en común, reían y todo era estupendo.
Al final de la tarde Cupido supo que había
cumplido su misión, cuando al llegar a la puerta de la casa de ella, surgió un
beso, fue como si flotaran en el aire. Luego ella le regalo esa sonrisa que el
amaba y el la miro de esa forma que la hacía suspirar, todo era perfecto, ese
fue el momento en que continuo ese amor pasado que no tendría fin ni en el
futuro.
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